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Servicio de Voluntariado Europeo

Qué es el SVE

La Unión Europea apoya cualquier iniciativa de educación no formal, a favor de los jóvenes, a través del servicio voluntario transnacional, que implica la participación directa y activa de los jóvenes en actividades destinadas a responder a las necesidades de la sociedad en un amplio abanico de actividades desarrolladas en diferentes ámbitos (social, cultural, artístico, deportivo, medio ambiental, etc.)


sveEl Servicio Voluntario Europeo (SVE) te ofrece la oportunidad de "aprender ayudando" o "ayudar aprendiendo" a través de la realización de actividades desarrolladas en el seno de una organización.


Esta forma de aprendizaje denominada no formal, al realizarse a través de la práctica de actividades "in situ", en vez de hacerlo por los canales académicos de formación, está basada en tres principios fundamentales:

  • Proporcionar a los jóvenes una experiencia no formal de aprendizaje intercultural, fomentando su integración social y su participación activa, reforzando su empleabilidad y ofreciéndoles la ocasión de demostrar su solidaridad con otras personas.
  • Contribuir al desarrollo de una comunidad local al estar fijadas sus actividades en el seno de una organización local.
  • Fomentar el establecimiento de nuevas asociaciones y el intercambio de experiencias y de buenas prácticas entre los socios de diferentes organizaciones.

A través del SVE, aparte de vivir una experiencia personal única en un país diferente al tuyo, tienes la posibilidad de adquirir habilidades muy útiles para tu integración social y laboral: capacidad de trabajo en equipo, iniciativa, sentido de la responsabilidad, sentido de solidaridad, relaciones humanas, confianza y seguridad en ti mismo, relaciones internacionales, nuevos idiomas, nuevas culturas, nuevas amistades y quizás la ilusión por poner en marcha tu propio proyecto en un futuro.


Para participar en un proyecto de SVE sólo tienes que tener entre 18 y 30 años y residir en un país participante en el programa o en un país asociado.


El SVE apoya especialmente la participación de jóvenes con menos oportunidades y de organizaciones que se incorporan al programa por primera vez, así como el establecimiento de relaciones de colaboración a largo plazo entre organizaciones.


La duración de un proyecto de SVE es de entre seis meses (mínimo) a doce meses (máximo). Excepcionalmente, los jóvenes con menos oportunidades pueden colaborar en proyectos de entre tres semanas (mínimo) a seis meses (máximo).


si quieres más información del SVE acercate al consejo de la Juventud de Cantabria, C/ Daoíz y Velarde 13 (en la plaza de Cañadío).

Formulario de inscripción como voluntario para el Servicio de Voluntariado Europeo.

Base de Datos Oficial de proyectos de Voluntariado Europeo.

Experiencias de nuestros voluntarios en Europa

GORKA (HOLANDA);

Gracias al SVE no solo estoy viviendo una gran experiencia de trabajo en el extranjero, tambiénHOLANDA2 tengo la oportunidad de viajar a muchos sitios visitando al resto de voluntarios. La variedad en los proyectos hacen aún más interesante el compartir nuestra experiencia en los seminarios que realizamos a lo largo del voluntariado. 




 HOLANDATrabajo para Kwintes, una organización  con diferentes centros sociales para gente con problemas de salud mental, aquí puedo asistir en las diferentes actividades diarias del centro y también organizar mis propios talleres, ahora doy clases de guitarra y de español varios días por semana. Uno de las mejores cosas de mi SVE es la flexibilidad y la libertad de la que dispongo, tengo mucho tiempo para realizar otras actividades, aprender algo del idioma y conocer el país.





PATRICIA (IRLANDA):

"¡Hola!

Patricia-IrlandaMe llamo Patricia y tengo 25 años. El año pasado termine mi beca Leonardo, y como no sabia muy bien que hacer, y queria volver a Irlanda del Norte, decidí solicitar el SVE. La verdad es que tuve mucha suerte, en cuestion de dos o tres meses aceptaron mis solicitud y solo tenia que preparar mis maletas.

Llevo un mes aquí, y no podria ir mejor, hasta hace bueno y de momento no llueve. El trabajo como voluntario es genial, mi proyecto va sobre jovenes, que es algo que siempre me ha interesado, y la casa y la gente es estupenda. Desde luego, es una gran oportunidad para viajar, aprender, conocer gente, y ver otra forma de hacer y ver las cosas, ¡que no solo hay una!

Lo dicho, es estupendo, !!! informaros e intentadlo!!!"









LAURA (ITALIA):
"Te escribo para comunicarte una feliz noticia, mi voluntariado en la casa-familia Il Tetto ha terminado, pero este verano me hicieron una propuesta que no pude rechazar y era la de continuar en la casa como residente-voluntaria por al menos un año y he aceptado, porque mi experiencia me ha encantado, tengo una buena relación con los niños y con los grandes de la casa, hay un buen ambiente de trabajo y de convivencia, así que estoy muy contenta. La experiencia me ha completado como persona y todavía lo esta haciendo, por eso he decidido continuar."



NATALIA (ITALIA):

"Sólo decir que está siendo una intensa experiencia personal el poder colaborar en primera persona, desde dentro, en un proyecto en un país extranjero, en este caso Italia.

Es una gran motivación el poder poner en marcha cosas en las que habías pensado alguna vez. Es un intercambio continuo de experiencias e impresiones con las personas del lugar, a la vez que aprendes un idioma y te sumerges en una nueva cultura, dándote cuenta de que nunca se deja de aprender y de crecer como persona. Es una gran oportunidad."


SHEILA (FINLANDIA):

"Estos son los niños de la guardería de Montessori, como veis son todos muy rubios y muy monos. En esta foto estamos en una granja en la que había animales como vacas, ocas, caballos, cabras, etc. Los niños miraban todo muy interesados; la verdad es que fue divertido.

Por un lado puedo decir que los niños a veces son bastante independientes y no quieren mi ayuda, y me doy cuenta de que sólo quieren la ayuda de la profesora responsable y a la que ellos conocen más. Y a veces tampoco quieren que les mire si están jugando o pintando, siempre tienes que pedir permiso primero. Es bastante duro pero con el método Montessori los niños son mucho más obedientes y hacen todo por sí solos, se valen por sí mismos y la verdad es que estoy aprendiendo una forma diferente de enseñar, aunque al principio ha sido algo difícil. La cultura es muy distinta y los niños me tenían miedo porque no les gustaba que les tocase. Pero ahora que me conocen es más fácil y son ellos los que se acercan.

Mi horario es de 8 y media a 4 de la tarde. Básicamente ayudo a los niños si necesitan ayuda; juego con ellos, a veces hago actividades nuevas, pongo la mesa, friego los platos, les enseño palabras, canciones y juegos en español. A veces hacemos excursiones como esta de la granja, en octubre vamos a ir al teatro, celebraremos Halloween con una comida especial, también iremos a una biblioteca, otros días vamos al gimnasio, y un día de cada mes los niños pueden traer juguetes de su casa y jugar con ellos. Con el poco finés que sé hablo con los niños, ellos la mayoría de las veces me entienden, el problema es que ellos siguen hablando y la que no entiende soy yo. Pero bueno, todo se aprende. Me han dicho que podré cocinar comida española para los niños y la verdad es que estoy feliz. También me han dicho que están muy contentos de que esté tan interesada en la lengua finesa pero la verdad es que si no lo estoy no puedo entenderme con los niños.

Animo a todo el mundo de Cantabria a que haga el voluntariado, al principio puede ser más o menos duro pero merece la pena porque conoces a muchas personas, conoces un país y una cultura diferentes y te das cuenta de grande es el mundo y de lo pequeño que es Santander, Pero sobre todo aprendes a adaptarte a otro país, a tolerar y a respetar, y así se te abren los ojos al mundo real, consiguiendo con esto crecer como persona.”