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Casi uno/a de cada cuatro de los nuevos/as parados/as registrados/as en septiembre fueron menores de 25 años.
El Consejo de la Juventud de Cantabria (CJC) ha calificado el 2010 como un año “negro” para los y las jóvenes de la región, tras analizar los datos del paro correspondientes al pasado mes de septiembre. Igualmente, “si las cosas no cambian de aquí a final de año la juventud española seguirá con una tasa de desempleo que duplica la media de sus congéneres europeos (un 41,5% frente a un 20,2% de media de la UE, según datos de la oficina estadística de la Comisión Europea)”.
Cabe destacar que de los 2.209 nuevos/as parados/as registrados en septiembre en las oficinas de empleo de la región, 469 fueron menores de 25 años, lo que representa que “prácticamente uno/a de cada cuatro nuevos/as parados/as es joven”.
Asimismo, el CJC mostró su preocupación por la situación de los y las jóvenes universitarios/as, el colectivo “más afectado” por el desempleo durante este último año.
El CJC aseguró “que si hacemos caso a los datos, en la actualidad hay 3.707 titulados/as universitarios/as en paro, lo que supone un incremento de más de 17% con relación al mismo mes de 2009”.
“No puede ser que los y las jóvenes más formados/as se vean, en muchas ocasiones, obligados/as a renunciar a sus expectativas laborales y aceptar trabajos de menor cualificación, siendo además el colectivo más afectado por la destrucción de empleo”.
Precariedad laboral
Por otro lado, el CJC criticó que durante el pasado mes los/as empresarios/as “apenas” utilizaron los contratos en prácticas y para la formación, dos modalidades especialmente dirigidas a facilitar la contratación juvenil.
En este sentido, de los 13.852 contratos formalizados en septiembre, “sólo 56 fueron de prácticas y 26 para la formación”.
“La realidad del mercado de trabajo, donde al menos nueve de cada diez contratos formalizados son temporales, viene a confirmar nuestras peores previsiones sobre la precariedad laboral y además, la reforma laboral aprobada por el Gobierno, no va a facilitar la creación de empleo, y mucho menos para la juventud”.
“Círculo vicioso”
Por todo ello, el Consejo de la Juventud de Cantabria reivindicó la inmediata puesta en marcha de políticas que permitan, de manera efectiva, poner fin a esa especie de “círculo vicioso” en el que se ven inmersos/as muchos/as jóvenes.
La alta temporalidad que soporta la juventud la convierte, muchas veces, en la primera candidata a engrosar las listas del paro, lo que a su vez, dispara la competencia por un trabajo y la aceptación de salarios que no llegan a ser ni mileuristas. Esto estira la dependencia económica de las familias y retrasa la edad de emancipación y la creación de un proyecto personal”.








