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Tribuna libre: Homofobia en el aula.
Mi茅rcoles 31 de Octubre de 2007
HOMOFOBIA EN EL AULA: Jes煤s 脕ngel Garc铆a Arnay, Responsable de Igualdad y Derechos Humanos del Consejo de la Juventud de Cantabria.

Al igual que la gran lacra social que constituye la violencia de g茅nero, el bullyingo o acoso escolar, representa igualmente un grave problema social en el que todos y todas estamos implicados e implicadas.

Son numerosos los casos de acoso escolar a los que nos tienen frecuentemente acostumbrados/as los medios de comunicaci贸n, y cuyo alcance medi谩tico es cada d铆a mayor. La sociedad comenz贸 a hacerse eco de esta realidad en a帽os recientes, en sinton铆a con la creciente cobertura informativa que estos casos suscitaban. Este hecho podr铆a sugerir que se trata de un problema de hoy, pero no de ayer. En absoluto. El acoso escolar ha sido siempre una realidad sin voz; una realidad que aunque estaba ah铆, pocas personas la tomaban en serio. Hoy, en cambio, esto est谩 cambiando.

Este acoso atiende a causas diversas, si bien, todas ellas responden a un rechazo a lo diferente, a la diversidad. Este es el caso del acoso perpetrado por raz贸n de orientaci贸n sexual e identidad de g茅nero. Al igual que la violencia contra las mujeres debe ser tratada de forma especial y con medidas espec铆ficas, el denominado 鈥榖ullying homof贸bico, trasf贸bico y bif贸bico鈥 debe ser atajado de forma particular y diferente a otros casos de acoso escolar. Una de las razones fundamentales sobre la que apoyar esta tesis es la soledad y el desamparo a la que se ven sometidos y sometidas los ni帽os gays y las ni帽as lesbianas desde su m谩s tierna infancia. Estos ni帽os y ni帽as carecen normalmente de referentes positivos que les hagan ver que no est谩n solos y solas o que no son los 煤nicos/as que sienten de esa manera. Esta falta de referentes genera un gran vac铆o interior, un arraigado sentimiento de soledad y angustia que se ve tremendamente incrementada cuando los compa帽eros y compa帽eras de estos ni帽os y ni帽as les insultan y rechazan por este motivo. En este punto cabe mencionar que la pr谩ctica totalidad de la poblaci贸n LGTB (Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales) ha sufrido episodios relacionados con esta forma de rechazo desde tempranas edades con las consecuentes secuelas psicol贸gicas que dejan estas actitudes de maltrato. 驴Qui茅n no ha sido testigo alguna vez de insultos y ofensas dirigidos a un ni帽o que jugaba m谩s con las ni帽as o que rechazaba el f煤tbol?, 驴y qu茅 suced铆a habitualmente con la chica deportista a la que le apasionaba jugar a cualquier deporte considerado socialmente masculino? Todos y todas sabemos qu茅 clase de insultos se destinaban a cada uno/a a煤n desconociendo su orientaci贸n afectiva-sexual.

Como vemos, es una realidad de la que toda la sociedad es responsable, y en la que todos y todas 鈥搒in excepci贸n- debemos reflexionar; veamos cu谩les son las razones que suscitan esta clase particular de maltrato escolar. Al igual que con la violencia de g茅nero, el bullying que estamos considerando, tiene sus cimientos en el marcado car谩cter patriarcal, machista y heterosexista que domina a煤n nuestra sociedad. Es el rechazo a todo aquello considerado tradicionalmente como femenino, y diferente, lo que genera estos episodios de violencia y acoso. El machista odia y desprecia a la mujer porque es diferente, la percibe como un ser inferior. El hecho de que el hombre tenga que ser fuerte y violento es un rol que pesa mucho y que comienza a asumirse en la infancia. A la luz de lo afirmado, salta a la vista que los j贸venes gays y las j贸venes lesbianas no encajan en absoluto en los roles de g茅nero convencionales y como consecuencia de ello se produce un rechazo hacia ellos/as por parte de quienes consideran responder perfectamente al rol que le asigna la sociedad.

Un hecho revelador para comprender mejor la realidad de la juventud homosexual que sufre acoso escolar por este motivo, es el miedo, o incluso verg眉enza, a contar lo que les sucede a sus familiares m谩s cercanos. Es decir, este estado de soledad, angustia y percepci贸n de sentirse diferentes al resto es lo que conduce a estos/as chicos y chicas a callarse y no contar lo que les sucede por miedo a sufrir a煤n m谩s rechazo pero, ahora, por parte de la gente que les quiere. Supongamos un ni帽o o una ni帽a de otra raza, o de otro color de piel, si 茅ste/a se ve acosado por tal raz贸n, es m谩s que natural que acuda a sus padres o madres, quienes empalizar谩n perfectamente con su hijo o hija y tomar谩n las medidas necesarias. Sin embargo, esto no ocurre habitualmente con los padres y madres de ni帽os gays y ni帽as lesbianas.

Paralelo a lo que se ha expuesto, est谩 la reacci贸n del profesorado ante estos casos. Si bien, hay una concienciaci贸n social y un rechazo generalizado ante las actitudes y comportamientos racistas, xen贸fobos, etc. no ocurre lo mismo con las actitudes hom贸fobas, y como era de esperar, nuestro Sistema Educativo es fiel reflejo de tal situaci贸n. Salvo alguna honrosa excepci贸n, la actitud del profesorado ante los comportamientos hom贸fobos suele ser de total pasividad, es decir, se mira hacia otro lado, 鈥渃osas de ni帽os鈥 鈥搖na frase muy empleada para justificar de alguna forma todas las clases de acoso escolar, si bien, no tienen justificaci贸n real alguna-. Estos casos de acoso vividos en la escuela son consecuencia de una sociedad, la nuestra, que a煤n carece de una concienciaci贸n con respecto a la realidad de las personas LGTB. En honor a la verdad, cabe reconocer que tambi茅n hay afortunadamente profesores y profesoras comprometidos/as que rechazan estas actitudes discriminatorias en las aulas y toman las medidas oportunas por el bien de sus alumnos y alumnas.

La soluci贸n a la violencia en las aulas y la violencia de g茅nero se apoya en un pilar fundamental: la Educaci贸n.El Sistema Educativo tiene que estar orientado a formar ante todo personas; personas libres, aut贸nomas y con una capacidad autocr铆tica, en definitiva, contribuir a que la persona se procure a s铆 misma felicidad para poder transmitirla a los/as dem谩s. Esta educaci贸n debe establecer en el educando unos valores democr谩ticos, con todo lo que ello implica. Debe romper con los roles de g茅nero tradicionales y hacer ver que la diferencia nos enriquece a todos y todas: nos hace tener una visi贸n m谩s completa de la realidad que nos rodea y nos humaniza. En esta direcci贸n, va la nueva asignatura que propone el actual Gobierno titulada acertadamente 鈥淓ducaci贸n para la Ciudadan铆, en el que sin ir m谩s lejos se educa a los ni帽os y las ni帽as en la existencia de diferentes clases de familia, todas ellas iguales en dignidad y derechos.

El primer paso para ir en la direcci贸n acertada es ser conscientes de que hay un problema; una vez somos conscientes de las causas de su existencia y las consecuencias que genera, hay que tomar todas las medidas que sean necesarias para acabar con el conflicto por el bien de todos y todas. Insistir en que tanto el acoso escolar de cualquier 铆ndole como la violencia de g茅nero, y cualquier otra manifestaci贸n de violencia, es problema de toda la sociedad: es tarea de todos y de todas.

Luchemos por conseguir una sociedad m谩s justa e igualitaria en la que Todos/as somos diferentes, todos/as somos iguales.